#3 El lado más salvaje de Jamaica

Jamaica tiene un lado increíblemente salvaje, y es aquel que encontramos más lejos de Montego Bay y más cerca de la zona que dicen peligrosa en Kingston. Port Antonio está bastante desarrollado y no lo parece, sin embargo le rodea una extensa superficie de vegetación selvática a los pies de las Blue Mountains, cascadas y cientos de calas de agua transparente.

Siempre propongo un viaje más mochilero o me gusta decir salvaje, austero…porque algunos mochileros sólo tienen de austeridad la mochila. El motivo por el que promuevo estos viajes es porque es medicina para el alma, porque te permite ser consciente de los excesos de tu vida, alimentos, gastos, etc absteniéndote de muchos detalles que en el día a día das por sentado y que te darás cuenta de que son, en realidad, lujos. Realmente utilizamos la palabra «necesito» demasiado a menudo.

Algo tan simple como auto-someterse a lo que yo llamo ayuno de cosas innecesarias, cambiará por completo tu actitud frente a la vida, con la que te mostrarás desde entonces mucho más agradecido. Si te resulta interesante, sigue leyendo.

Todo el mundo puede, porque la tan afamada excusa de «no tengo dinero para viajar» no sirve en esta modalidad, y todo el mundo debería, aun disponiendo de un buen presupuesto, dedicar al menos un mes a un viaje austero en el tercer mundo. 

¿Porqué hacerlo? Porque todos queremos sacarnos el máximo partido, conocer la mejor versión de nosotros mismos, y aprovechar nuestro tiempo de vida como quien exprime una naranja sacándole todo su jugo, y ser consciente de nuestras posibilidades nos hace sencillamente más poderosos al respecto.

Al principio pensarás que estas «perdiendo el tiempo cuando podrías estar disfrutando como un rey» pero luego te darás cuenta que ese tiempo que llamaste perdido te hace ganar calidad de vida durante el resto del año.

Básicamente échale valor y prescinde de hoteles, restaurantes y transportes privados durante unos días. Alójate con los locales, ofreciéndoles 10-15 USD por dormir en su casa si tienen un hueco en alguna habitación o en el sofá, dales 5-8 USD y come con ellos, y toma sus furgonetas o taxis compartidos. Esas son formas de ayudar al local, haciendo que el dinero llegue directo a su mano. Pero sobretodo mientras lo haces, háblales, háblales mucho, hazles preguntas y cuéntales cosas de tu país. Quizá encuentres un día que esta es tu parte favorita.

Evita a toda costa las cadenas de restaurantes, las franquicias, y los alojamientos que pertenecen a extranjeros que viven en el extranjero y explotan a los locales. Para salvar el mundo, no es necesario que intentemos acabar con el hambre, las guerras o las injusticias, lo cual difícilmente está en nuestra mano, basta con que nos salvemos a nosotros mismos de ser un inconsciente más destruyendo, el mundo y otras vidas, en su paso hacia la riqueza material. 

Además cuando te enfrentes a situaciones y retos nuevos, todo aquello que venías cargando en tu mente, como preocupaciones y problemas personales, desaparecerá de forma instantánea. Porque todo eso que tanto espacio ocupa en tu cerebro, es absurdo aquí en tu viaje. Es por eso que hablo con propiedad de esta experiencia como medicina social contra la quejitis que inunda nuestro país. 

Aprende a disfrutar de las cosas más pequeñas de la vida.

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