Una decena de veces había hecho escala en Dubai, Doha o Abu Dhabi, y sin embargo había dedicado a esta zona del planeta poco más que un paseo por el aeropuerto o el centro de la ciudad.

De camino a Sudeste Asiático, incluso África, podría haber aprovechado tantas veces pero mis prejuicios no me dejaban «ahí sólo hay desierto y burkas, y modernos edificios pagados por el petróleo», nada más lejos de la realidad..

En este artículo os hablo de:

  1. Los impresionantes templos de Madain Saleh
  2. El buceo del Mar Rojo y el golfo pérsico
  3. Ibn Battuta y la hospitalidad islámica

 

La península arábica está compuesta por 7 países: Arabia Saudí, Omán, Bahrein, EAU, Kuwait Yemen y Qatar.

La sofisticada cultura de estos países ofrece mucho más que lo que evocan los estereotipos.

1.Los impresionantes templos de Madain Saleh

Nunca había visto un lugar donde se parara el tiempo de aquella manera, quería pasar días frente a aquella roca esculpida con la boca abierta.

Se llamaba Hera, podemos llegar a esta zona arqueológica de 138 tumbas en 15 km cuadrados desde Al-Ula (22km) todos los elementos arquitectónicos restantes se fechan al período de las civilizaciones Thamudi y Lihyan.

Un enclave que ha permanecido oculto por orden del Corán y que ahora abre sus puertas al visitante. Madaen Saleh fue construida por la tribu de los tamudeos en el segundo milenio antes de Cristo. Según cuenta el Corán, Alá envió al profeta Saleh a la ciudad para que sus habitantes abandonasen sus ritos paganos y abrazasen la verdadera fe.

Fue también habitada por nabateos entre el 100 aC y el 150 dC, y comparte desierto con las ruinas de Petra situadas a 7 horas de aquí.

El paisaje que recibe al visitante no decepciona: unas rocas se levantan en medio de un desierto inmenso y en función de la hora del día, se reflejan unos colores que magnifican el escenario.

 

2. El buceo del Mar Rojo y el golfo pérsico

Los psicodélicos peces del Mar Rojo o ir en busca de perlas en Bahrein, son algunas de las aventuras acuáticas que puedes vivir si te aventuras en esta zona del planeta.

El Mar Rojo con una profundidad media es de 490 metros se encuentra en una zona calurosa y árida, de hecho es el mar más caliente del mundo, variando entre 26 y 30 grados por lo que aloja miles de especies únicas en el mundo.

3.Ibn Battuta, el incienso y la hospitalidad del Islam

Ibn Battuta nació en 1304 en Tanger y viajó por oriente más de 30 años, recorrió 120.000 km, más que Marco Polo y Lawrence: De Sahara a China, de Rusia a India, fue el mayor viajero de la Edad Media,

Lo poco que se sabe de este viajero excepcional está recogido en su Rihla (relato de su viaje). Sobre su persona, su formación y su familia, Ibn Battuta nos dice que se casó y se divorció en varias ocasiones durante su periplo. A lo largo de su travesía sólo pisó tierras cristianas en Cerdeña (perteneciente a la Corona de Aragón) y Constantinopla, capital del Imperio bizantino. Se le consideró un misionero pues esparcir la fe en el islam.

Gracias a su excelente memoria y a sus buenas dotes de observación, en todos los lugares recogió anécdotas, milagros, impresiones del paisaje y toda clase de noticias sobre formas de vida. Comía y dormía donde podía, unas veces en suntuosos palacios, gracias a la hospitalidad de sultanes y cadíes asombrados por sus aventuras, y otras en humildes albergues y zagüías (ermitas) donde se cultivaba la hermandad entre musulmanes.

El Islam es el responsable de la afectuosa hospitalidad al desconocido, compartir y asegurar el transito seguro.

La península es Tierra de magia eterna: Tierra de la reina de Saba  «las mil y una noches» y las caravanas de camellos que portaban incienso desde Omán.